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viernes, 18 de mayo de 2018

CLASIFICACIÓN DE LOS DOCUMENTOS PONTIFICIOS. (Documentos del Papa)



CLASIFICACIÓN DE LOS DOCUMENTOS PONTIFICIOS.
(Documentos del Papa)
Recientemente el Papa Francisco acaba de autorizar por vía de una carta Apostólica de "Motu Propio" modificaciones al proceso de beatificación.
"Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos", reseña la Carta Apostólica en forma de Motu Proprio “maiorem hac dilectionem” sobre el ofrecimiento de la vida que será uno de los nuevos requisitos para la canonización.
Y surge la necesidad que los católicos sepamos que tipo de documentos se emplean en la Santa Sede para enseñar el Magisterio de la Iglesia.
Los Documentos Pontificios son todos importantes ya que todos tienen como autor al Papa. La importancia del documento no se deduce tanto de su clasificación (Encíclica, Constitución Apóstolica, etc.) como de su contenido.
Estos son los documentos conocidos
Cartas Encíclicas (Epístola Encíclica)
Constitución Apostólica
Exhortación Apostólica
Cartas Apostólicas
Bulas y Breves
Motu Proprio
-Como verificar si un documento es oficial:
-Si es oficial aparece en el Acta Apostolicae Sedis. Si no se tiene acceso a esta acta, se puede verificar en el periódico del Vaticano: L'Osservatore Romano o en la página de Internet del Vaticano
-El lenguaje oficial y la versión típica para todos los documentos eclesiales es el latín.
CARTAS ENCÍCLICAS
Del Latín Literae encyclicae, que literalmente significa "cartas circulares". Las encíclicas son cartas públicas y formales del Sumo Pontífice que expresan su enseñanza en materia de gran importancia. Pablo VI definió la encíclica como "un documento, en la forma de carta, enviado por el Papa a los obispos del mundo entero".
Las encíclicas se proponen:
Enseñar sobre algún tema doctrinal o moral
Avivar la devoción
Condenar errores
Informar a los fieles sobre peligros para la fe procedentes de corrientes culturales, amenazas del gobierno, etc.
Por definición, las cartas encíclicas formalmente tienen el valor de enseñanza dirigida a la Iglesia Universal. Sin embargo, cuando tratan con cuestiones sociales, económicas o políticas, son dirigidas comúnmente no solo a los católicos, sino a todos los hombres y mujeres de buena voluntad. Esta práctica la inició el Papa Juan XXIII con su encíclica Pacem in terris (1963). En algunos casos, como el de la encíclica Veritatis splendor (1993) de Juan Pablo II, el Papa solo incluye en su saludo de apertura, a los Obispos, aunque él pretenda la doctrina de la encíclica para la instrucción de todos los fieles. Esto tiene su razón de ser en el hecho de que los Obispos son los Pastores que deben enseñar a los fieles la doctrina.
Debido al peso y la verdad que contienen, todo fiel debe concederle a las encíclicas asentimiento, obediencia y respeto. El Papa Pío XII observó que las encíclicas, aunque no son la forma usual de promulgar pronunciamientos infalibles, si reflejan el Magisterio Ordinario de la Iglesia y merece ese respeto de parte de los fieles (Humani generis, 1950)
El título que se le da a la encíclica se deriva de sus primeras palabras en latín. Por ejemplo la encíclica del Papa Pablo VI sobre la inmoralidad de la contracepción, se tituló Humanae vitae, (Vida Humana).
Breve Historia:
La encíclica es una forma muy antigua de correspondencia eclesiástica, que denota de forma particular la comunión de fe y caridad que existe entre las varias "iglesias", esto es, entre las varias comunidades que forman la Iglesia.
A principios de la Iglesia, los obispos frecuentemente enviaban cartas a otros obispos para asegurar la unidad en la doctrina y vida eclesial.
-Benedicto XIV (1740-1758), revivió la costumbre, enviando "cartas circulares" a otros obispos. Estas cartas papales tocaban temas de doctrina, moral o disciplina, afectando a toda la Iglesia.
-Con Gregorio XVI (1831-1846), el término "encíclica" se hizo de uso general.
-León XIII (1878-1903), excedió por más del doble el número de encíclicas escritas de su predecesor Pío IX (1846-1878), con 75 encíclicas en total. León XIII también cambió el énfasis del tono de las encíclicas, el cual había sido preeminentemente condenatorio. El comenzó a esbozar una idea rápida, de forma positiva, de como la Iglesia debía responder a los problemas concretos, especialmente en el orden ético-social. El acercamiento innovador de León XIII, popularizó las encíclicas como puntos de referencia, no solo para la doctrina Católica pero también, para muchos programas de acción.
-El Papa Juan Pablo II ha escrito hasta hoy (1999) 13 encíclicas, todas ellas unas joyas que iluminan las doctrinas y valores morales más importantes.
En los Pontificados del siglo XX, el número de encíclicas publicadas ha variado ampliamente:
San Pío X(1903-1914)16: Benedicto XV (1914-1922) 30;Pío XI (1922-1939) 41;Pío XII (1939-1958) 8;Juan XXIII (1958-1963) 7;Pablo VI(1963-1978) 9; Juan Pablo II(1978-2005) 14;Benedicto XVI (2005-2013) 3;Papa Francisco (2013...) 2
Tipos de Encíclicas
De acuerdo a la materia de que tratan, las encíclicas pueden ser:
1. Encíclicas Doctrinales
Desarrollan extensamente la doctrina que el Papa propone en la misma. Muchas de estas han marcado significativamente la vida de la Iglesia. Entre las más recientes están:
Mistici corporis Christi (1943), del Papa Pío XII, sobre la Iglesia como el Cuerpo Místico de Cristo.
Divino afflante Spiritu (1943), del Papa Pío XII, promoviendo los Estudios Bíblicos.
Mediator Dei (1947), del Papa Pío XII, sobre la Sagrada Liturgia.
Mysterium fidei (1965), del Papa Pablo VI, sobre la Eucaristía.
Redemptor hóminis (1979), del Papa Juan Pablo II, sobre la redención y la dignidad del hombre.
Dives in misericordie (1980), del Papa Juan Pablo II, sobre la Divina Misericordia.
Dominum et vivifiantem (1986), del Papa Juan Pablo II, sobre el Espíritu Santo en la vida de la Iglesia y del mundo.
Algunas buscan clarificar opiniones teológicas erróneas explicando el error y enseñando la doctrina ortodoxa:
-Humani generis (1950), del Papa Pío XII, lidió con falsas opiniones que amenazaban socavar los fundamentos de la doctrina Católica.
-Humanae vitae (1968), del Papa Pablo VI, reafirmó la enseñanza de la Iglesia sobre la contracepción.
-Vertatis splendor (1993), del Papa Juan Pablo II, trata sobre las cuestiones fundamentales de la teología moral, advirtiendo sobre los peligros presentados por las teorías morales del consecuencialismo y el proporcionalismo. Para combatir estas opiniones, del Papa Juan Pablo II, enfatizó la enseñanza tradicional de que algunos actos, en sí mismos, son "intrínsecamente malos".
-Evangelium vitae (1995), del Papa Juan Pablo II, profundizó sobre la enseñanza de la Iglesia acerca de la defensa y dignidad de la vida humana.
Otros documentos del magisterio ordinario que han tenido un gran impacto en la vida de la Iglesia son las llamadas "encíclicas sociales". Desde el final del siglo XIX, los Papas han formulado una doctrina social que ha enriquecido la tradición de la Iglesia. Mientras que son articuladas en diferentes maneras y aplicadas a varios problemas, el corazón de las enseñanzas de los Papas ha sido la defensa de la persona humana creada a imagen y semejanza de Dios.
Las encíclicas sociales:
Leon XIIIRerum novarum (1891), sobre los problemas del capital y el trabajo.; Quadragésimo anno (1931), sobre la reconstrucción del orden social.;Pío XI Mater et magistra (1961), sobre el Cristianismo y el progreso social;Juan XXIII Populorum progresio (1967), sobre el desarrollo de los pueblos.; Pablo VI Laboren exercens (1981),sobre el trabajo humano;Juan Pablo II Sollicitudo rei socialis (1987), sobre la preocupación social de la Iglesia;Juan Pablo II Centesimus annus (1991), sobre varias cuestiones de la doctrina social; Juan Pablo II
2. Encíclicas Exhortatorias
Algunas encíclicas tratan específicamente sobre temas más espirituales. Su propósito principal es ayudar a los católicos en su vida sacramental y devocional. Al no estar enmarcadas en vista a una controversia doctrinal o teológica, estas encíclicas expanden la dimensión del misterio Cristiano, como una ayuda para la Piedad.
Ejemplos de éstas encíclicas son:
Haurietis aquas (1956) del Papa Pío XII, sobre la devoción al Sagrado Corazón
Redemptoris mater (1987)del Papa Juan Pablo II, sobre el papel de la Virgen María en la vida de la Iglesia peregrina.
3. Encíclicas Disciplinares
De vez en cuando, hay encíclicas que tratan cuestiones particulares disciplinarias o prácticas.
Ejemplos de estas son:
Fidei donum (1957) del Papa Pío XII, esta comenzó la transferencia de muchos sacerdotes a las tierras de misión.
Sacerdotalis caelibatus (1967) del Papa Pablo VI, que reafirmó la tradición latina del celibato sacerdotal.
Epístolas Encíclicas
Difiere muy poco de las cartas encíclica. Las epístolas son poco frecuentes y se dirigen primariamente a dar instrucciones en referencia a alguna devoción o necesidad especial de la Santa Sede. Por ejemplo: algún evento especial, como el Año Santo.
CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA
Estos documentos son la forma más común en la que el Papa ejerce su autoridad "Petrina". A través de estas, el Papa promulga leyes concernientes a los fieles. Tratan de la mayoría de los asuntos doctrinales, disciplinares y administrativos. La erección de una nueva diócesis, por ejemplo, se hace por medio de una Constitución Apostólica.
Mientras que al principio, dichas constituciones enunciaban normas legales y continúan siendo principalmente documentos legislativos, tienen ahora frecuentemente un fuerte componente doctrinal. Pertenecen al magisterio ordinario del Papa.
Ejemplos:
Sacrae disciplinae (1983), del Papa Juan Pablo II, en la promulgación del nuevo Código de Derecho Canónico.
Pastor bonus (1988), del Papa Juan Pablo II sobre el ministerio y organización de la curia romana.
Fidei depositum (1992), del Papa Juan Pablo II, en la promulgación del Catecismo Universal de la Iglesia Católica.
EXOHORTACIÓN APOSTÓLICA.
Estos documentos generalmente se promulgan después de la reunión de un Sínodo de Obispos o por otras razones. Son parte del magisterio de la Iglesia.
EXHORTACIONES APOSTÓLICAS POSTSINODALES SON :
Evangelli nuntiandi (1975) del Papa Pablo VI, sobre la Evangelización del mundo moderno.
Catechesi tradendae (1979) del Papa Juan Pablo II, sobre la catequesis.
Familiaris consortio (1984) del Papa Juan Pablo II, sobre el papel de la familia cristiana.
Reconciliatio et paenitentia (1984) del Papa Juan Pablo II, sobre la reconciliación y la penitencia en la misión de la Iglesia.
Redemptoris custos (1989)del Papa Juan Pablo II, en la persona y misión de San José en la vida de Cristo y la Iglesia.
"Amoris laetitia" fue hecha por el Papa Francisco, tras el pasado Sínodo de la familia en 2016.
CARTA APOSTÓLICA.
Estos documentos son cartas dirigidas a grupos específicos de personas. Estas también pertenecen al Magisterio Ordinario.
CARTAS APOSTÓLICAS SON:
Carta apostólica a los jóvenes del Mundo, Juan Pablo II (1985).
Carta Apostólica a las Mujeres, Mulieris dignitatem, Juan Pablo II (1988).
Carta Apostólica a las familias, Juan Pablo II (1994).
Carta Apostólica Tertio milenio adveniente, Juan Pablo II (1994), sobre la preparación del Jubileo del año 2000.
Carta Apostólica Dies Domini, Juan Pablo II (1998), sobre el Día del Señor.
BULA
Historia:
Desde el siglo sexto en adelante, la cancillería papal usó un sello de plomo o de cera para autentificar sus documentos. La bula era inicialmente un tipo de plato redondo que se aplicaba a los sellos metálicos que acompañaban ciertos documentos papales o reales.
Alrededor del siglo XIII, empezó a significar no solo el sello en sí mismo, sino el documento per-se. Desde ahí hasta el siglo XV, la bula era un término amplio que designaba la mayoría de los documentos papales.
Durante el pontificado del Papa Eugenio IV (1431) comenzó un cambio. Ya existía una delineación de documentos papales, por ejemplo, en el 1265 el Papa Clemente IV escribió a un sobrino y usó, no una bula sino un sello de cera que tenía la impresión del anillo del pescador.
El Papa Eugenio IV, efectuó cambios administrativos para remplazar el sistema de bulas con una variedad de documentos, siendo el más notable el "breve apostólico".
Las bulas continuaron siendo utilizadas, sin embargo, en ciertos momentos en conjunción con los breves. Un ejemplo de este caso fue bajo el pontificado del Papa Julio II (1503-1513), quien primero otorgó un breve concediendo la dispensación al Rey Enrique VIII de Inglaterra para casarse con Catalina de Aragón y luego otorgó una bula.
Por costumbre la bula tiene una inscripción en la cual el Papa utiliza el título Episcopus Servus Servorum Dei (El Siervo de los Siervos de Dios). Este título fue adoptado por el Papa San Gregorio I (Magno; 590-604). Se popularizó su uso en el 1800.
Una colección de bulas es llamada "bullarium".
Algunos documentos papales reciben el nombre de bula de forma equivocada. Un ejemplo es la Constitución Apostólica Munificentissimus Deus (1950), promulgada por el Papa Pío XII cuando definió el Dogma de la Asunción de la Santísima Virgen a los Cielos. Este documento es llamado frecuentemente con el nombre de "bula".
MOTU PROPRIO
Son documentos papales que contienen las palabras "Motu proprio et certa scientia". Significa que dichos documentos son escritos por la iniciativa personal del Santo Padre y con su propia autoridad.
Ejemplos:
Carta Apostólica dada en forma de Motu Proprio Ad tuendam fidem (1998) de Juan Pablo II, con la cual se introducen algunas normas en el Código de Derecho Canónico y el Código de Cánones de las Iglesias Orientales.
Es conveniente notar que solamente la enseñanza dirigida a toda la Iglesia Universal expresa el Magisterio Ordinario en su sentido pleno. Los discursos Ad limina, dados a los obispos de una región particular y los discursos dados durante las visitas a los diferentes países, no pertenecen, en el mismo grado, al Magisterio Ordinario como aquellos discursos dirigidos a la Iglesia Universal. Sin embargo hay que notar que cuando el Papa enseña, aunque sea a una región particular, frecuentemente se refiere a verdades que con anterioridad pertenecen al magisterio.
El Papa, con mucha frecuencia, trata cuestiones sociales, económicas y políticas específicas con el propósito de derramar sobre las mismas la luz del Evangelio. Aparte de enseñar ciertos principios morales, también usualmente recomiendan formas de acción práctica. Estas últimas proposiciones merecen respetuosa consideración, pero no llaman al ejercicio del asentimiento religioso de la misma manera que lo exige la enseñanza en fe y moral. Los católicos son libres para presentar soluciones prácticas alternativas, siempre y cuando acepten los principios morales expuestos por el Papa. En todo caso la autoridad del Papa merece profundo respeto.
Por ejemplo, el apoyo de su S.S. Juan Pablo II para que se de una compensación financiera a las madres que se quedan en el hogar cuidando de los hijos que sea igual a la de otros tipos de trabajos realizados por las mujeres, o su petición de que se cancele la deuda externa de los países del Tercer Mundo, como una forma de aliviar su pobreza masiva, caen dentro de esta categoría. Lamentablemente, muchos católicos abusan la libertad para rechazar el magisterio. Hay corazones que sólo buscan reducir al mínimo lo que tienen obligación de asentir y no se abren a toda la sabiduría que Dios otorga a través del Papa. Al final de ese camino, aun lo esencial se va secando y abandonandonando.
De Benedicto XVI debemos de mencionar por ejemplo Motu Proprio Summorum Pontificum - Sábado 7 de julio de 2007 que permite el oficiar la liturgia Eucaristica en Latin sin permiso especial del Obispo
"Motu proprio" de Benedicto XVI "Ecclesiae unitatem" - A propósito de la Comisión Pontificia "Ecclesia Dei"- 2 de Julio de 2009
UBICUMQUE ET SEMPER - «En todas partes y siempre» Carta apostólica en forma de «MOTU PROPRIO» del Sumo Pontífice Benedicto XVI con la cual se instituye el Consejo Pontificio para la promoción de la Nueva Evangelización 21-IX-2010
La más reciente carta con este formato es la “MAIOREM HAC DILECTIONEM” del Papa Francisco.
Finalmente es importante siempre checar fuentes oficiales de la santa sede, les puse un enlace sobre todas los documentos pontificios que pueden checar en la página oficial del Vaticano.
LAUS DEO.
Fuentes y referencias:
http://www.vatican.va/offices/papal_docs_list_sp.html
Corazones.org
Mercaba.org
Catholic.net
Parroquia de Nueestra Señora del Pilar del Campamento(Madrid)
Catholic Encyclopedia, Rev. Peter M.J. Stavinskas, Ph. D.,S.T.L.; pg. 87; 353.
The Catholic Encyclopedia, Robert C. Broderick; pg. 46; 188.
The Sheperd and the Rock, Origins, Development and Misión of the Papacy by J. Michael Miller, C.S.B.; pg.173-175; 177-179.C

PUEDE UNA MUJER SER MONAGUILLO?






PUEDE UNA MUJER SER MONAGUILLO?

¿Es correcto permitir a las niñas participar como acólitos (monaguillos) en la Santa Misa?
Sí, aunque le parezca extraño, está explícitamente permitido: En la Instrucción «Redemptionis Sacramentum», de la Congregación del Culto (Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos), del año 2004, se dice:
«Es muy loable que se conserve la benemérita costumbre de que niños o jóvenes, denominados normalmente monaguillos, estén presentes y realicen un servicio junto al altar, como acólitos, y reciban una catequesis conveniente, adaptada a su capacidad, sobre esta tarea. No se puede olvidar que del conjunto de estos niños, a lo largo de los siglos, ha surgido un número considerable de ministros sagrados. Institúyanse y promuévanse asociaciones para ellos, en las que también participen y colaboren los padres, y con las cuales se proporcione a los monaguillos una atención pastoral eficaz. Cuando este tipo de asociaciones tenga carácter internacional, le corresponde a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos erigirlas, aprobarlas y reconocer sus estatutos. A esta clase de servicio al altar pueden ser admitidas niñas o mujeres, según el juicio del Obispo diocesano y observando las normas establecidas.» (Ins. RS nº 47,)

lunes, 26 de febrero de 2018

¿POR QUÉ SI LOS SACRAMENTOS SON GRATUITOS SE PAGA UN ESTIPENDIO?

Muchas personas se quejan de que la Iglesia cobra todo y cobra muy caro en relación a Misas ,ceremonias o cualquier acto religiosos, pero esto es cierto?, realmente la Iglesia esta cobrando los Sacramentos y otras actividades que debería dar supuestamente gratis?
Primero debemos de saber que es un "estipendio", es una ofrenda que hacemos al Sacerdote o a la Iglesia para contribuir a los gastos y costos de la manutención de los Sacerdotes y de la Iglesia
Así pues el estipendio no es que estemos pagando el sacramento, sino que es una limosna, una ofrenda en la que nosotros como miembros del pueblo de Dios,procuramos remediar las necesidades de nuestros Pastores y de los gastos materiales que conlleva tener de forma digna y decorosa la Iglesia o templo del cual somos parte y contribuimos a su funcionamiento y mantenimiento adecuado
Con ocasión de la celebración de los Sacramentos y de la Santa Eucaristía, los creyentes aportan donativos para las actividades y funcionamiento de la comunidad cristiana, que incluye el mantenimiento de los ministros sagrados, y las obras de caridad para con los cercanos y los lejanos. De ahí han tomado origen los llamados aranceles y estipendios.
Por lo que se refiere a los estipendios de Misas la Iglesia ha dispuesto una rica normativa (cánones 534. 945-958), que busca que no falte a la comunidad y a cada cristiano la plegaria gratuita por su fidelidad al Buen Pastor de nuestras almas y el buen funcionamiento de cada Comunidad cristiana; que los donativos de los fieles con ocasión de la memoria de sus intenciones contribuyan al bien de la Iglesia, participando también de su solicitud por el
sustento de sus ministros y sus actividades; y que se evite toda apariencia de negociación o comercio.
Antiguamente un "Estipendio" consistía prevalentemente en dones en especie(comida, animales, objetos); en nuestros tiempos ha pasado a ser casi exclusivamente pecuniario. Pero las motivaciones y las finalidades de los ofrecimientos de los fieles han permanecido iguales y han sido sancionadas también en el nuevo Código de derecho canónico (cfr. cáns. 945 § 1; 946).
Desde el momento en que la materia toca directamente el augusto sacramento, cualquier apariencia de lucro o de simonía causaría escándalo. Por ello la Santa Sede ha seguido siempre con atención el desarrollo de esta pía tradición, interviniendo oportunamente para cuidar sus adaptaciones a las mudables situaciones sociales y culturales, con el fin de prevenir o de corregir, cuando ha sido necesario, eventuales abusos conexos a tales adaptaciones (cfr. CIC cáns. 947 e 1385).
El sacerdote está legitimado a recibir un estipendio cuando aplica la Misa por una determinada intención, recomendándoseles que apliquen las Misas por las intenciones de los fieles y sobre todo de los más necesitados, aunque no puedan en este caso cobrar estipendio alguno si la persona no puede pagarlo. De igual manera, los fieles que ofrecemos estipendios por la Misa contribuimos al bien de la Iglesia.
En primer lugar se debe evitar “hasta la más pequeña apariencia” de negociación o comercio.
* Se ha de aplicar una Misa distinta por cada intención para la que ha sido ofrecida y se ha aceptado un estipendio, aun­que sea pequeño. Por eso, el sacerdote que acepta el estipendio para la celebración de una santa Misa por una intención particular, está obliga­do ex iustitia a cumplir personalmente la obligación asumida (canon 949) o a encomendar a otro sacerdote el cumplimiento de la obligación, conforme a lo que prescribe el derecho (cánones 954-955), si él realmente no puede hacerlo.
* No pueden pues, y violan, por tanto, esta norma debiendo responder de ello en con­ciencia, los sacerdotes que recogen indistintamente estipendios para la cele­bración de Misas de acuerdo con intenciones particulares y, acumulándolas sin que los oferentes lo sepan, las cumplen con una única santa Misa celebrada según una intención llamada «colectiva».
* Si podría hacerse si los oferentes tienen conocimiento de ello y dan su conformidad. De este modo si sería lícito satisfacer esas intenciones con una única Misa, aplicada por la intención «colectiva».
Recapitulando , entonces se paga o no se paga los Sacramentos? La respuesta es No, los Sacramentos no se cobran , son gratuitos, el cobrar un sacramento sería un pecado y delito de "Simonía".
Pero si me exigen un estipendio para celebrar una Misa o ceremonia es estar pagandolo de alguna forma no?
No exactamente, La Iglesia prevee que los fieles que no puedan pagar están excusados de hacerlo y así se lo tienen que hacer saber al sacerdote para que realice el sacramento sin mayor trámite.
También la diócesis o el Obispo es el encargado de regular las tarifas del estipendio a fin de que sean lo más accesible a la comunidad

Por ejemplo en mi Diócesis de Ecatepec, Estado de México, en mi Parroquia, el estipendio de una Misa por la intención de un fiel (vivo o difunto) es de solo $15.00 (quince pesos M.N.) lo que es mucho menos de un dolar para que tengan punto de comparación en otros paises. ,pero si yo quiero una Misa de Boda, XV años u otras el Estipendio dependerá si quiere uno flores, coro, u organista, alumbrado, etc,etc, esos son cosas extras , que no son propiamente parte del Sacramento y por tanto si queremos algo mayor a lo que es la celebración debemos en conciencia contribuir a los gastos que se generan.
Seamos honestos, regateamos el dar cualquier cifra de dinero a la Iglesia alegando que todo debería ser gratis, pero seguramente no alegamos para pagar el salón, la comida, las invitaciones ,la ropa nueva , los arreglos, en fin tantas cosas que no son lo importante,pero que van a darle un realce de lo que vamos a celebrar y cada quien a sus posibilidades puede siempre contribuir a pagar un estipendio que en la inmensa mayoría de las veces es simbólico, como lo mencionaba de mi parroquia, y de muchísimos templos más.
Recordemos que los Sacerdotes no tienen un sueldo, no tienen seguro,o pensión sino que ellos ofrendan su vida libremente para el señor y renunciando a una familia y a una vida desahogada pues lo menos que podemos hacer es cuidar y velar por las necesidades de nuestros sacerdotes,pagar los gastos de la parroquia, teléfono,luz, secretaria,papelería,sacristán, limpieza, composturas, en fin para eso es el estipendio.
También es cierto que alguna Parroquia sea la excepción y existan abusos por ello el mismo Papa Francisco habló fuerte contra eso, no podemos dejar que se mercantilice la fe y lo que tenemos que hacer en caso de abusos es recurrir al Obispo o a la diócesis para que se investigue y se proceda conforme la Iglesia contempla de acuerdo al código de derecho canónico, y ya que hablamos del Código veamos lo que dice:

CIC
CAPÍTULO III
DEL ESTIPENDIO OFRECIDO PARA LA CELEBRACIÓN DE LA MISA
945 §1. Según el uso aprobado de la Iglesia, todo sacerdote que celebra o concelebra la Misa puede recibir una ofrenda, para que la aplique por una determinada intención.
§ 2. Se recomienda encarecidamente a los sacerdotes que celebren la Misa por las intenciones de los fieles, sobre todo de los necesitados, aunque no reciban ninguna ofrenda.
946 Los fieles que ofrecen una ofrenda para que se aplique la Misa por su intención, contribuyen al bien de la Iglesia, y con ella participan de su solicitud por sustentar a sus ministros y actividades.
947 En materia de ofrendas de Misas, evítese hasta la más pequeña apariencia de negociación o comercio.
948 Se ha de aplicar una Misa distinta por cada intención para la que ha sido ofrecida y se ha aceptado una ofrenda, aunque sea pequeña.
949 El que debe celebrar y aplicar la Misa por la intención de quienes han entregado ofrendas, sigue estando obligado a hacerlo, aunque la ofrenda recibida hubiera perecido sin culpa suya.
950 Si se ofrece una cantidad de dinero para la aplicación de Misas, sin indicar cuántas deben celebrarse, su número se determinará atendiendo a la ofrenda fijada para el lugar en el que reside el oferente, a no ser que deba presumirse legítimamente que fue otra su intención.
951 § 1. El sacerdote que celebre más de una Misa el mismo día, puede aplicar cada una de ellas por la intención para la que se ha entregado la ofrenda; sin embargo, exceptuado el día de Navidad, quédese sólo con la ofrenda de una Misa, y destine las demás a los fines determinados por el Ordinario, aunque puede también recibir alguna retribución por un título extrínseco.
§ 2. El sacerdote que concelebra una segunda Misa el mismo día, no puede recibir por ella ofrenda bajo ningún título.
952 § 1. Compete al concilio provincial o a la reunión de Obispos de la provincia fijar por decreto para toda la provincia la ofrenda que debe ofrecerse por la celebración y aplicación de la Misa, y no le es lícito al sacerdote pedir una cantidad mayor; sí le es lícito recibir por la aplicación de una Misa la ofrenda mayor que la fijada, si es espontáneamente ofrecida, y también una menor.
Finalmente la cuestión de los estipendios debe verse a la luz de la Palabra de Dios y también del sentido común,dos textos del Nuevo Testamento ayudan a comprenderlo. El primero, de S. Mateo (Mt 10, 8): gratis lo habéis recibido, dadlo gratis. Los medios de salvación que dejó Jesucristo en manos de la Iglesia –la Palabra de Dios, los sacramentos, etc.- no se compran ni se venden: se dan.
El segundo es de la primera Epístola a los Corintios: ¿No sabéis que los que ejercen las funciones sagradas viven del santuario, y los que sirven al altar, del altar participan?(1 Cor , 9,13) Pues así ha dispuesto el Señor que los que anuncien el Evangelio vivan del Evangelio. Se trata de combinar razonablemente los criterios que aquí se señalan. Y eso se hace, en parte al menos, no cobrando por un sacramento, sino por algunos trabajos o cosas anejos al mismo, y siempre de una forma módica cuando responde a una necesidad.
Seamos conscientes y generosos, somos parte de la Iglesia y se requiere siempre apoyo de todo tipo incluido el material, que Dios los bendiga a todos.

Miles Christi Manuel Cuevas

Artículo hecho para DEFENSA CATÓLICA-FORO: https://www.facebook.com/groups/450580291685465/?ref=nf_target&fref=nf

Fuente:
1.-Código de Derecho Canónico http://www.vatican.va/archive/ESL0020/_P3B.HTM
2.-Sagrada Escritura
3.-http://www.mercaba.org/Mundi/4/misa_estipendio_de_la.htm
4.-http://www.vidasacerdotal.org/…/66-los-estipendios-en-la-mi…
5.-http://es.aleteia.org/…/si-los-sacramentos-no-se-cobran-po…/
6.-http://es.catholic.net/…/los-estipendios-de-la-misa-en-la-r…
7.- http://mscperu.org/…/1derecho/derSacram/eucarist/art125.html
8.-http://la-liturgia.blogspot.mx/…/los-estipendios-de-la-misa…
9.-http://www.medioscan.com/pdf/estipendiosmisas2012.pdf

lunes, 19 de febrero de 2018

APOLOGÉTICA CATÓLICA DE SEMANA SANTA IV.






APOLOGÉTICA DE SEMANA SANTA IV
Continuamos con temas que en estas fechas aprovechan los sectarios protestantes para criticar lo que ellos desconocen de nuestra fe.


CENIZA
El miércoles 14 de febrero será el “Miércoles de Ceniza” inicio de la Cuaresma, los protestantes dicen que el usar ceniza es algo de paganos ,antibiblico y que no debemos hacer uso de ello.
Los Católicos sabemos que la ceniza es un sacramental, no es algo “mágico” ni milagroso y no por que alguien tenga marcada la cabeza o frente con ceniza ya significa que esta libre de pecado, pero si es una muestra de arrepentimiento y penitencia usada por el Pueblo de Dios como lo vemos en el Antiguo y Nuevo Testamento , así que los Cristianos lo hacemos hace siglos.


Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la Ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual.
La cruz de ceniza es un sacramental y vamos a colocar la definición según el Catecismo de la Iglesia Católica(lo mismo aplica al agua bendita dela que hablaremos a continuación):
1667…Estos son signos sagrados con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida" (SC 60; CIC can 1166; CO can 867)
1668 Han sido instituidos por la Iglesia en orden a la santificación de ciertos ministerios eclesiales, de ciertos estados de vida, de circunstancias muy variadas de la vida cristiana, así como del uso de cosas útiles al hombre. Según las decisiones pastorales de los obispos pueden también responder a las necesidades, a la cultura, y a la historia propias del pueblo cristiano de una región o de una época. Comprenden siempre una oración, con frecuencia acompañada de un signo determinado, como la imposición de la mano, la señal de la cruz, la aspersión con agua bendita (que recuerda el Bautismo).
1670 Los sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo a la manera de los sacramentos, pero por la oración de la Iglesia preparan a recibirla y disponen a cooperar con a ella.
De lo anterior entendemos que la cruz colocada es sólo un signo exterior acompañado de una oración que nos preparan y disponen a recibir la gracia que se nos concede en la Resurrección de Cristo. Por eso no debemos angustiarnos por encontrar un texto bíblico donde alguien esté colocando una cruz de ceniza a otra persona.
Pero si existen muchos textos en los que podemos ver que no es malo, ni antibíblico el uso de la ceniza, por ejemplo;
“Entonces Jesús comenzó a reprender a los pueblos donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían vuelto a Dios. Decía Jesús: “!ay de ti, Corazin! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho entre ustedes, ya hace tiempo que se habrían vuelto a Dios, cubiertos de ropas ásperas y cenizas” (Mt 11, 20-21)
Yo volví mi rostro hacia el Señor Dios para obtener una respuesta, con oraciones y súplicas, mediante el ayuno, el cilicio y las cenizas. (Dan 9, 3)
Y todos los israelitas que habitaban en Jerusalén, hombres, mujeres y niños, se postraron ante el Templo, cubrieron de ceniza sus cabezas y extendieron sus sayales ante la presencia del Señor.(Jdt 4, 11)
Por eso me retracto, y me arrepiento en el polvo y la ceniza (Job 42, 6)
El uso de la ceniza prácticamente se le asocia al polvo, simbolizando a la vez el pecado y la fragilidad humana. En el Antiguo Testamento también prevalece esta idea. El pecador es ceniza (Cfr. Sab 15,10; Ez 28,18) Para simbolizar esto, el pecador se sienta sobre la ceniza (Job 42,6; Jon 3,6; Mt 11,21) y se cubre con ella la cabeza (Jdt 4,11-15; 9,1; Ez 27,30).
También ha sido empleada para significar la tristeza del hombre abrumado por la desgracia (Cfr. 2Sam 13,19) y, sobre todo, del hombre que se ve afligido por el luto y expresa así su nada (Cfr. Jer 6,26).
La ceniza finalmente nos recuerda que somos mortales, que fuimos creados del polvo y a él volveremos (Gen 3, 19), por lo cual, debemos aspirar a vivir la resurrección del Señor, como un signo de victoria sobre el mal, el cual no tendría mejor señal para nosotros que la cruz de Cristo (Col 2, 14-15)
Abraham mismo le dirá al Señor:
Replicó Abraham: "¡Mira que soy atrevido de interpelar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza! (Gen 18, 27)
La ceniza externa lo que es la penitencia y el Catecismo resume nuestra doctrina así:
1431 La penitencia interior es una reorientación radical de toda la vida, un retorno, una conversión a Dios con todo nuestro corazón, una ruptura con el pecado, una aversión del mal, con repugnancia hacia las malas acciones que hemos cometido. Al mismo tiempo, comprende el deseo y la resolución de cambiar de vida con la esperanza de la misericordia divina y la confianza en la ayuda de su gracia. Esta conversión del corazón va acompañada de dolor y tristeza saludables que los Padres llamaron "animi cruciatus" (aflicción del espíritu), "compunctio cordis" (arrepentimiento del corazón) (cf Cc. de Trento: DS 1676-1678; 1705; Catech. R. 2, 5, 4).
Por lo que podemos ver que el arrepentimiento es un acto del corazón, pero que podemos acompañar con signos externos. Igual que lo hizo el rey David cuando pecó contra Dios, y para mostrar su arrepentimiento “se acostaba en el suelo” y “lloraba” (2 Sam 12, 16.21) Eran signos externos de su arrepentimiento. Igual nosotros usamos la ceniza como signo externo de nuestro deseo de conversión.
¿Si los católicos utilizamos un signo que ha sido usado para representar el arrepentimiento y nos colocamos en la frente el signo de la victoria de Cristo, nos llamarán antibíblicos”? 
AGUA BENDITA.
Algunos protestantes dicen que el uso de agua es de origen pagano, pues en Babilonia, Grecia, India, Roma lo usaban en sus rituales por eso no debe usarse, pero el sentido para los Cristianos es mucho más profundo y tiene bases en la tradición y la Sagrada Escritura.
Desde tiempos de la Iglesia primitiva el agua era objeto de bendición especial antes de que se confiriera el bautismo. Los documentos más antiguos con que se cuenta sobre la bendición del agua (bautismal) son originarios de la Iglesia de África, de finales del S II: "Supervenit enim statim Spiritus de caelis et aquis superest, sanctificans eas" (Tertuliano De Bap IV col 1203).El agua bendita es un sacramental, instituido por la Iglesia, y usada con fe y devoción, purifica al cristianos de sus faltas veniales. Las bendiciones de personas y de cosas van acompañadas de algunos signos, y los principales son la imposición de manos, la señal de la cruz, el agua bendita y la incensación. El agua bendita es constituida por la bendición del sacerdote o del diácono, y como todos los sacramentales, «tiende como objetivo principal a glorificar a Dios por sus dones, impetrar sus beneficios y alejar del mundo el poder del maligno» ,
El agua bendita «gozó siempre de gran veneración en la Iglesia y constituye uno de los signos que con frecuencia se usa para bendecir a los fieles» y también a los objetos. «Evoca en los fieles el recuerdo de Cristo… que se dio a sí mismo el apelativo de “agua viva”, y que instituyó para nosotros el bautismo, sacramento del agua, como signo de bendición salvadora».

–Los judíos no bendecían el agua, considerándola, a diferencia de otros pueblos, una criatura bendita por sí misma, y le daban un uso religioso como elemento de purificación. Una ablución total es prescrita antes de la unción sacerdotal de Aaron y de sus hijos (Ex 29,4). Y después de la época de cautividad, el agua se empleaba en Israel como un bautismo de conversión y purificación, semejante al de Juan el Bautista. Los que se convertían, confesaban sus pecados, y mientras oraban, recibían del bautizador el agua purificadora (Mc 1,4.8; Mt 3,6.11; Lc 3,3.16.21). En Babilonia, en Grecia, en Roma, también se practicaban ritos de purificación mediante el agua. Tertuliano (+220) describe los ritos de purificación de personas, objetos y lugares mediante el agua, que eran usuales entre los romanos (De baptismo V).
El libro de los Números habla de «un agua de expiación», que era ritualmente preparada y empleada (19,7-9). El libro de los Salmos refleja este uso: «rocíame con el hisopo, y quedaré limpio; lávame: quedaré más blanco que la nieve» (Sal 50,9). Y el Señor promete: «derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará; de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar» (Ez 36, 25). En la tradición bíblica de Israel son muchas las indicaciones de veneración por el agua. El Espíritu divino planea sobre las aguas primordiales, dando vida por ellas a todas las criaturas (Gén 1,2).
Son las aguas en el diluvio universal las que dan muerte al pecado de la humanidad, y vida a los supervivientes, que «se salvaron por el agua», como dice San Pedro. Ella es una figura del bautismo en Cristo (1 Pe 3,18-21). Las aguas del Mar Rojo, a las que Moisés dedica un himno, dan muerte a los egipcios y vida a los israelitas, anticipando así también el bautismo cristiano (1Cor 10,2). Golpeada por Moisés la Roca en el desierto, la convierte en fuente, que da la vida a los que morían ya de sed (Núm 20,1-11); «y la Roca era Cristo» (1Cor 10,4), de cuyo costado salió en la Cruz «sangre y agua» (Jn 19,34). Agar e Ismael, en el desierto, se salvan por el agua que Dios les da (Gén 21,14), como también Naamán se libra por el agua de su lepra (2Re 5,1ss). El profeta Ezequiel ve que del costado del Templo, al oriente, brota un agua viva que todo lo vivifica a su paso (47,1-12).
En fin, es el agua del Jordán, donde Jesús es bautizado, el comienzo del bautismo cristiano; es el agua, como dice San Cirilo de Alejandría (+444), «el principio del Evangelio», como antes fue «el principio del mundo» (Catequesis III,5). Se sirve Dios del agua en la piscina de Betsaida para sanar a los enfermos (Jn 5,1-9). Y enseña Jesús a Nicodemo que los hombres nuevos han de nacer de nuevo «del agua y del Espíritu» (Jn 3,5).
Los cristianos, pues, desde el principio veneran siempre el agua, viendo en esa criatura el inicio de la primera creación y el comienzo de la creación nueva. Esta transformación del mundo por la gracia de Cristo es elocuentemente anunciada en Caná, donde el Nuevo Adán convierte el agua en vino (Jn 2,1-11). En el pozo de Jacob se manifiesta Jesús a la samaritana (Jn 4,6), y después a todo el pueblo, como fuente inagotable de una agua que da la vida eterna: «si alguno tiene sed, venga a mí y beba» (7,37-39).
San Cirilo de Alejandría considera el agua, en el orden de la naturaleza, como «el más hermoso de los cuatro elementos» que constituyen el mundo (Catequesis III,5). Y en el orden de la gracia, sabemos que Dios elige el agua no sólo como medio de salvación en el Bautismo, sino también como materia imprescindible de la Eucaristía. Ya a mediados del siglo II, San Justino, al describir la celebración de la Eucaristía, testimonia que se realiza con «pan, vino y agua» (I Apología 67). Tertuliano (+220) refiere el lavatorio de manos en la celebración del sacrificio eucarístico (Apologia 39), rito, por cierto, que sigue vigente en el Novus Ordo de la Misa (n. 24), aunque no pocos sacerdotes lo omiten, rompiendo una tradición de al menos dieciocho siglos. «El sacerdote, a un lado del altar, se lava las manos, diciendo en secreto: Lava me, Domine, ab iniquitate mea, et a peccato meo munda me».
Como se entenderá, el uso del Agua bendecida o bendita no es sino un signo que expresa mucho sobre nuestra condición de hijos de Dios, es un sacramental por medio del cual se significan efectos, sobre todo de carácter espiritual, obtenidos por la intercesión de la Iglesia.



SEMANA SANTA


PROTESTANTES
Algunas sectas protestantes dicen que N.S. Jesucristo no murió en un viernes, sino que murió un miércoles y que resucitó un sábado , así que toda la semana santa es un mito pagano pues los católicos hacen su “misa negra el viernes y adoración al dios sol en domingo”.
CATÓLICOS:
Es increíble el grado de ignorancia y prejuicios que algunas sectas pueden llegar a tener, desde el inicio del Cristianismo se sabe, se vive y se practica lo que conocemos como Semana Santa, el Triduo Pascual que es la conmemoración de la vida, pasión ,muerte y resurrección de N.S. Jesucristo, es un hecho que Cristo murió un viernes y resucitó el domingo, que previamente celebró la pascua judía e instituyó la Eucaristía el jueves santo, lean los Evangelios hermanos, hay en los 4 libros de los evangelistas suficientes datos y pruebas para saber que lo que comentan algunas sectas es falso, pero bueno nos vamos a centrar en un solo punto que ellos comentan, “Cristo murió un miércoles y resucitó un sábado” dicen ellos
La Iglesia desde sus inicios entendió que Jesús murió un día previo al Sabath , y resucito al tercer día ,que es el Domingo, el primer día de la semana, esto es lo que creemos y está fundamentado.
Es frecuente que las sectas como los Adventistas y Testigos de Jehová, con una mala interpretación, una pésima exégesis bíblica y una total ignorancia de los hechos históricos y culturales de los Judíos durante el siglo I de nuestra era , llegan a afirmar que Cristo realmente murió un miércoles o un martes, según sus cálculos y fechas.
El problema es que interpretamos desde nuestra mentalidad algo que fue escrito desde una perspectiva distinta. Desde mi mentalidad, tres días son desde las tres de la tarde del viernes a las tres de la tarde el lunes. Pero esto no es la manera de contar el paso del tiempo del redactor bíblico.
En la antigüedad las series de días se contaban de manera distinta que ahora: ellos contaban los dos extremos de la serie, mientras que nosotros, con más lógica, sólo contamos uno de los extremos, porque contamos intervalos.
Por ejemplo, de hoy, viernes, al domingo, para mí hay dos días, porque yo cuento: de hoy a mañana, sábado, un día, del sábado al domingo, otro día. En total: dos días.
Pero en la antigüedad no se contaban los intervalos, sino los hitos, entonces de hoy, viernes, al domingo hay tres: viernes, sábado y domingo...
Ya sé que no es muy lógico, pero era así en la cultura del momento, y todos contaban igual los días (o los meses, o los años), incluyendo siempre los dos extremos.
Por ejemplo, nosotros suponemos que la Cuaresma, con ese nombre, deberá tener 40 días, pero en realidad tiene número variable, según nuestros criterios, porque para que dé 40 tenemos que contar de miércoles de Ceniza a domingo de Ramos incluyendo a estos dos, cosa que nosotros no hacemos, porque contamos los intervalos. Lo mismo pasa con Pentecostés, que a pesar del nombre tiene 49 días y no 50.
Así que es cierto que según nuestra manera de contar Jesús resucitó al segundo día, mientras que a la manera antigua, lo hizo al tercer día.
De todos modos la insistencia evangélica en los tres días se relaciona más con la profecía de Oseas que con el problema matemático de la diferencia en la manera de contar el tiempo. Dice Oseas 6:2 «Dentro de dos días nos dará la vida, al tercer día nos hará resurgir y en su presencia viviremos» El verbo "resurgir", en griego, es el mismo que "resucitar", asi que de allí tomó la predicación apostólica la importancia simbólica de los tres días, facilitado por la manera un poco extraña para nosotros de contarse el tiempo en aquella época.
Veamos lo que dice Joseph Ratzinger (Papa emerito Benedicto XVI) de su libro Jesús de Nazaret (Segunda parte, editada por Planeta y Encuentro, se consigue en cualquier buena librería). Es una cita que va de la página 300 a la 301:
El tercer día
Volvamos a nuestro Credo. El artículo siguiente dice: «Resucitó al tercer día, según las Escrituras» (1Cor 15,4). El «según las Escrituras» vale para la frase en su conjunto y sólo implícitamente para el tercer día. Lo esencial consiste en que la resurrección misma es conforme con la Escritura, que forma parte de la totalidad de la promesa, que en Jesús de palabra ha pasado a ser realidad. Así se puede pensar ciertamente como trasfondo en el Salmo 16,10, pero naturalmente también en textos fundamentales para la promesa, como Isaías 53. Para el tercer día no existe un testimonio bíblico directo.
La tesis según la cual «el tercer día» se habría deducido quizás de Oseas 6,1s es insostenible, como han demostrado por ejemplo Hans Conzel-mann o también Martin Hengel y Anna Maria Schwemer. El texto dice: «Volvamos al Señor, él nos desgarró, él nos curará… En dos días nos sa­nará, el tercero nos resucitará y viviremos delante de él». Este texto es una oración penitencial del Israel pecador. No se habla de una resurrección de la muerte en sentido propio. Ni en el Nuevo Tes­tamento, ni tampoco a lo largo de todo el siglo II se cita este texto (cf. Hengel-Schwemer, Jesus und das Judentum, p. 631). Pudo convertirse en una referencia anticipada a la resurrección al tercer día sólo cuando el acontecimiento del domingo después de la crucifixión del Señor hubo dado a este día un sentido particular.
El tercer día no es una fecha «teológica», sino el día de un acontecimiento que para los discípulos ha supuesto un cambio decisivo tras la catástrofe de la cruz. Josef Blank lo ha formulado así: «La expresión “el tercer día” indica una fecha según la tradición cristiana, que es primordial en los Evangelios y se refiere al descubrimiento del sepulcro vacío» (Paulus und Jesús, p. 156).
Yo añadiría: se refiere al primer encuentro con el Señor resucitado. El primer día de la semana —el tercero después del viernes— está atestiguado desde los primeros tiempos en el Nuevo Testamento como el día de la asamblea y el culto de la comunidad cristiana (cf. 1Cor 16,2; Hch 20,7; Ap 1,10). En Ignacio de Antioquía (final del siglo I-inicios del siglo II), el domingo —como hemos visto— es atestiguado como una característica nueva, propia de los cristianos, en contraposición con la cultura sabática judía: «Ahora bien, si los que se habían criado en el antiguo orden de cosas vinieron a la novedad de la esperanza, no guardando ya el sábado, sino viviendo según el domingo, día en que también amaneció nuestra vida por gracia del Señor y mérito de su muerte…» (Ad Magn. 9,1).
Si se considera la importancia que tiene el sábado en la tradición veterotestamentaria, basada en el relato de la creación y en el Decálogo, resulta evidente que sólo un acontecimiento con una fuerza sobrecogedora podía provocar la renuncia al sábado y su sustitución por el primer día de la semana. Sólo un acontecimiento que se hubiera grabado en las almas con una fuerza extraordinaria podría haber suscitado un cambio tan crucial en la cultura religiosa de la semana. Para esto no habrían bastado las meras especulaciones teológicas. Para mí, la celebración del Día del Señor, que distingue a la comunidad cristiana desde el principio, es una de las pruebas más fuertes de que ha sucedido una cosa extraordinaria en ese día: el descubrimiento del sepulcro vacío y el encuentro con el Señor resucitado.
Ahora el punto medular es que las sectas protestantes solo creen en la Biblia ,pero parece que ellos nunca la han leído y mucho menos entendido, necesitan citas bíblicas para comprender que todo lo que hacemos los Católicos tienen sustento bíblico? Bueno aquí una lista;
Domingo de Ramos en la Pasión del Señor (25 de marzo)
Is 50, 4-7; Sal 21; Flp 2, 6-11; Mc 14,1 - 15,47
Lunes Santo (26 de marzo)
Is 42, 1-7; Sal 26; Jn 12, 1-11
Martes Santo (27 de marzo)
Is 49, 1-6; Sal 70; Jn 13, 21-33.36-38
Miércoles Santo (28 de marzo)
Is 50 4-9; Sal 68; Mt 26, 14-25
Jueves Santo de la Cena del Señor (29 de marzo)
Éx 12, 1-8.11-14; Sal 115; I Co 11, 23-26; Jn 13, 1-15
Viernes Santo de la Muerte del Señor (30 de marzo)
Ayuno y Abstinencia
Is 52, 13 - 53, 12; Sal 30; Hb 4, 14-16; 5, 7-9; Jn 18, 1 – 19, 42
Sábado Santo de la Sepultura del Señor - Vigilia Pascual (31 de marzo)
En el día la Iglesia se abstiene del sacrificio de la Misa
Gn 1,1 - 2,2; Sal 103; Gn 22, 1-18; Sal 15; Ex 14,15 - 15,1; Ex 15, 1-6.17-18; Is 54, 5-14; Sal 29, Is 55, 1-11; Bar 3, 9-15.32-4,4; Sal 18; Ez 36, 16-28; Sal 41 ó 50; Rom 6, 3-11; Sal 117; Mc 16, 1-7
Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor (1° de abril)
Hch 10, 34a.37-43; Sal 117; Col 3, 1-4; Jn 20 1-9
FUENTE:
Sagrada Escritura
Catecismo de la Iglesia Católica
Infocatólica.
Catholic.net
Artículos de nuestro hermano Anwar Tapias Lakatt
www.eltestigofiel.org

APOLOGÉTICA CATÓLICA DE SEMANA SANTA III.






APOLOGÉTICA CATÓLICA DE SEMANA SANTA III


Continuamos con algunos temas que las sectas protestantes usan para engañar a los incautos ,repitiendo lo que ni siquiera conocen o han investigado.


1.- EL EXULTET
PROTESTANTES; “los católicos invocan a Satanás en sus ritos de Semana Santa cuando cantan el Pregón Pascual”
Flammas eius lucifer matutinus inveniat:
Ille, inquam, lucifer, qui nescit occasum:
Christus Filius tuus,
qui, regressus ab inferis, humano generi serenus illuxit,
et tecum vivit et regnat in saecula saeculorum.
CATÓLICOS;
El Pregón Pascual o Exultet, es uno de los más antiguos himnos de la tradición litúrgica romana. Existen testimonios de su existencia desde fines del siglo IV, y está escrito en Latín , la lengua oficial de la Iglesia hace siglos.
Se canta integralmente la noche de Pascua en la Solemnidad de la Vigilia Pascual, por un diácono, por el propio sacerdote celebrante o por un cantor seglar, procurándose que quien sea que deba cantar el pregón, tenga pericia para interpretar el género de canto litúrgico y lo haga con dignidad.
Con este himno el declamador invita la Iglesia entera a exaltar y alegrarse por el cumplimiento del misterio pascual, recorriendo en el canto los prodigios cumplidos en la historia de la salvación.
Existen varias versiones y estilos para cantar el pregón, no obstante, la usual y preferente en el rito romano es la versión en canto gregoriano, con tono de prefacio.
También existe la versión del rito ambrosiano, compuesta presuntamente alrededor del V - VI siglo, incluso si se tienen solamente fuentes certeras solo del siglo XI.
El Exultet venía escrito sobre un largo rollo que llevaba el texto en un sentido y las imágenes en el sentido contrario, de modo que, mientras el diácono-cantante narraba el contenido y entonces corría el pergamino del púlpito, los fieles pudiesen seguir la historia mirando las ilustraciones.
El meollo del asunto de por qué los sectarios protestantes atacan es que ellos parece que no han estudiado lo que dice el texto original en LATÍN, que es la lengua oficial de la Iglesia desde hace siglos, así pues ellos traducen mal, y por lo visto desconocen de idiomas y por ello no saben que el texto que ellos critican la traducción dice realmente esto:
Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo,
ese lucero que no conoce ocaso
Jesucristo, tu Hijo,
que, volviendo del abismo,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina por los siglos de los siglos.
Gran diferencia,no creen?


2.-LA ADORACIÓN DE LA CRUZ.
PROTESTANTES: “ Los Católicos son idolatras,pues ellos mismo reconocen que adoran la cruz en Viernes Santo, y atentan contra Ex 20,4”
CATÓLICOS:
El problema de solo querer aceptar lo que les conviene hace que los sectarios dejen de ver y razonar las pruebas y las razones de lo que creemos y hacemos los Católicos y al igual que con la Biblia, ellos solo toman parte sacando de contexto lo que es nuestra fe.
No saben diferenciar entre adoración y veneración, y entre lo que es Latría absoluta y relativa.
La palabra adoración es genérica. Deriva del latín ad-orare, cuyo primer sentido es elevar una súplica. Después significa tener veneración por alguien, y de aquí, adorar. Ahora bien, como sucede con toda cosa genérica, requiere la especificación. Cuando la veneración se dirige a Aquel que tiene la excelencia absoluta, es decir, a Dios esta adoración se llama adoración de latría.
¿Debemos adorar la cruz de Jesús con adoración de latría?


Santo Tomás se hace esta misma pregunta. Nos referimos a la misma cruz de Jesús, aquella en la cual fue clavado. Esta es la respuesta: la adoración de latría solamente debe ser dirigida a Dios. La dulía (proviene de la palabra griega doûlos que significa siervo) debe ser dirigida solamente a las creaturas racionales. Pero a las creaturas materiales (‘insensibles’, dice Santo Tomás) podemos presentarle honor y obsequio en razón de la naturaleza racional. Esto podemos hacerlo de dos modos: el primer modo es en cuanto la creatura insensible representa a la naturaleza racional; el segundo es en cuanto la creatura insensible está unida a la naturaleza racional.
“De ambos modos debe ser venerada por nosotros la cruz de Jesús –dice Santo Tomás. Del primer modo, en cuanto representa para nosotros la figura de Cristo extendido sobre la cruz. Del segundo modo, a causa del contacto que tuvo la cruz con los miembros de Cristo y porque fue bañada con su sangre. Por lo tanto –continúa diciendo Santo Tomás- de ambos modos la cruz es adorada con la misma adoración que recibe Cristo, es decir, adoración de latría”.
Debemos estar atentos a aquello que dice Santo Tomás. No damos a la cruz (objeto de madera) el culto de latría en cuanto objeto de madera sino en cuanto representa a Cristo y en cuanto estuvo en contacto con su cuerpo y con su sangre, es decir, en razón de Cristo. Esto quiere decir que la adoración de latría va dirigida a Cristo y no a un pedazo de madera. Dice el P. Fuentes respecto a esto: “Evidentemente el concepto clave es aquí la distinción, dentro de la adoración de latría (...), entre latría absoluta y latría relativa: latría absoluta es la que se da a una cosa en sí misma (por ejemplo, a Dios, a Jesucristo, etc.); latría relativa es la que se da a una cosa no por sí misma sino en orden a lo que es representado por ella (las imágenes). Por tanto, si bien la cruz no es adorada con culto de latría absoluta, sí lo es con el de latría relativa”.
Ahora bien, ¿qué sucede con las cruces que nosotros tenemos ahora? Estas cruces son imitaciones de la ‘vera cruz’ de Jesús, cruces hechas de piedra, de madera o metal.
¿Debemos adorar las imágenes de Cristo con adoración de latría?
Partimos del punto que estas cruces de las cuales hablamos no son otra cosa que imágenes de Jesús, es decir, tratan de representar pictóricamente al Dios encarnado, al Verbo hecho hombre. Exponemos la doctrina de Santo Tomás respecto a la actitud que nosotros debemos tener hacia las imágenes pictóricas de Cristo.
Podemos considerar las imágenes en general en dos sentidos. Primero, en cuanto es una cierta cosa, hecha con un material determinado. Segundo, en cuanto es imagen de una realidad, la cual se configura como ejemplar o modelo de dicha imagen. En el primer sentido, esto es, en cuanto es una cosa cualquiera, a las imágenes de Cristo (y también a las cruces hechas actualmente; por ejemplo, de madera esculpida o pintada), no se les debe dar ninguna reverencia, porque solamente debemos dar reverencia a la creatura racional. Por lo tanto, a las imágenes de Cristo (y también a las de los santos), tomadas en este primer sentido, no debe brindárseles ni adoración de latría, ni dulía, ni siquiera veneración.
En el segundo sentido la cosa es diferente. Porque cuando yo me dirijo a una imagen en cuanto representa otra realidad y me la recuerda, no me estoy dirigiendo a la imagen misma sino a la realidad que representa. Es en este sentido que nosotros presentamos honor y obsequio a las imágenes de Cristo (y a las cruces). Por eso, en este sentido, damos a las imágenes de Cristo la misma reverencia y veneración que damos a la persona de Cristo. Y dado que a Cristo lo adoramos con adoración de latría, en consecuencia a su imagen debemos adorarla también con adoración de latría. Para ser más exactos digamos que también a las imágenes de Cristo las adoramos con latría relativa. Esto lo dice San Juan Damasceno bellamente: “Imaginis honor ad prototypum pervenit”, esto es, “el honor dado a una imagen se dirige y llega hasta el prototipo”.
Resumiendo: adoramos las imágenes de Cristo y las cruces en cuanto son símbolos de una realidad ulterior y divina. Por eso dice el Libro Ceremonial de los Obispos: “Entre las imágenes sagradas, la figura de la cruz ‘preciosa y vivificante’ ocupa el primer lugar, porque es el símbolo de todo el misterio pascual. Ninguna imagen más estimada ni más antigua para el pueblo cristiano. Por la Santa Cruz se representa la pasión de Cristo y su triunfo sobre la muerte, y al mismo tiempo anuncia la segunda y gloriosa venida, según la enseñanza de los Santos Padres” (n. 1011).
Si bien en cuanto a la materialidad, la cruz no merece culto alguno, en cambio considerada como símbolo por antonomasia de la pasión de Jesucristo, que en ella sufrió muerte para redimirnos del pecado, representa al mismo Jesucristo en el acto de su inmolación. Por eso debe ser adorada con un acto de adoración de latría relativa en cuanto imagen de Cristo y por razón del contacto que con El tuvo. Así explicábamos que la doctrina teológica siguiendo, entre otros, a Santo Tomás quien escribe al respecto en la Suma Teológica, Tercera Parte, cuestión 25, artículo 4 y que comentamos anteriormente .
Evidentemente el concepto clave es aquí la distinción dentro de la adoración de latría (que es la que se debe a una cosa entitativamente divina, en contraposición con la adoración o veneración de dulía, que es debida a las cosas creadas pero sobrenaturalizadas, como los santos) entre latría absoluta y latría relativa : latría absoluta es la que se da a una cosa en sí misma (por ejemplo, a Dios, a Jesucristo, etc.) ; latría relativa es la que se da a una cosa no por sí misma sino por orden a lo que es representado por ella , en este caso la Cruz que representa a Cristo.
Continuaremos con otros temas próximamente.
Fuente: Catholic.net
P. Miguel angel IVE
Blog PabloEze.

APOLOGÉTICA CATÓLICA DE SEMANA SANTA II.



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APOLOGÉTICA CATÓLICA DE SEMANA SANTA (2)
Por Miles Christi Manuel Cuevas.
Continuamos con otros temas de los que estos días de Cuaresma y Semana Santa nos atacan las sectas , lo que plantean los protestantes y a continuación lo que dice realmente la doctrina Católica, basada en la Tradición, el Magisterio de la Iglesia y las Sagradas Escrituras.
EUCARISTÍA:
PROTESTANTES:
Jesús hablaba solo en sentido figurado cuando dijo “Esto es mi Cuerpo” realmente solo quería que lo recordáramos, pero no tiene ningún valor la Eucaristía.
Y ellos solo recuerdan esto una vez al año la mayoría de sectas ,usando galletas y jugo de uva, porque creen que el alcohol es pecado, se les olvida las bodas de Caná (Jn 2,1-11) y no han leído o entendido muchas otras citas como Mt 5,11
Si los sectarios tienen razón no pierden nada,péro si realmente Cristo y por ende la Iglesia tienen razón ,esto es que el pan y el vino significan eficaz y literalmente el Cuerpo y la Sangre de Cristo, los protestantes pierden la oportunidad de recibir este alimento que da vida eterna.
CATÓLICOS:
La Eucaristía es VERDADERAMENTE EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO, así lo enseñan las Sagradas Escrituras, así lo dice la tradición y el Magisterio de la Iglesia.
Veamos el anuncio en Jn 6,48-51., la Institución en Lc 22,19-20, Mt 26,26-30; Mc 14,22-25 y como la Iglesia primitiva estaba tan conciente de ello que el mismo Pablo nos dice lo que se hace y que quien come la carne y sangre de Cristo indigno se hace reo de condenación,si fuera un simple pan, ustedes creen que hubiera dicho esas palabras? 1 Co 11,26-29 .
Cuando Dios dice una cosa acontece (Is 55,11). Su palabra es efectíva: “Esto es mi cuerpo” (Mc 14,22-24) No dijo “Esto simboliza mi cuerpo” sino “Esto ES”. Habiendo dicho Cristo “Éste es mi cuerpo”, ¿quíen va a decir: “No , Señor, éste no es tu cuerpo.Es pan,no más”? Decir: “Esto es mi casa, esto es mi amigo” no quiere decir”esto es símbolo de mi casa,símbolo de mi amigo”. Por 1500 años,hasta después de Lutero,nadie discutió esta creencia
Sobre la Eucaristía hay muchísimo que podríamos comentar, fundamentos teológicos ,exegéticos, lingüísticos e históricos haría falta días, años, y muchísimo para poder hablar sobre la fracción del Pan, donde Dios mismo nos muestra su amor ardoroso, baste saber que es el culmen donde adoramos a Cristo sacramentado y que Él Instituyó la Eucaristía el Jueves Santo, en la “Ultima Cena” y que los Apóstoles ,los discípulos y sus sucesores lo siguieron haciendo así hasta nuestros días ,como en cada Misa se sigue realizando el mismo y único sacrificio de la Cruz, no como dicen los protestantes que cada Misa es una nueva crucifixión, sino que es el mismo,único y autentico Sacrificio del Calvario presente en el altar, tal y como lo ordenó Jesús.
Por último señalar que la Misa o Eucaristía no es que se esté repitiendo millones de veces el Sacrificio de Cristo en la cruz, como falazmente quieren hacer creer los protestantes, sino que es el mismo,único sacrificio de Jesús en el calvario como lo creemos los Católicos
Ya lo decía elocuentemente san Juan Crisóstomo: « Nosotros ofrecemos siempre el mismo Cordero, y no uno hoy y otro mañana, sino siempre el mismo. Por esta razón el sacrificio es siempre uno sólo [...]. También nosotros ofrecemos ahora aquella víctima, que se ofreció entonces y que jamás se consumirá ».(15)
La Misa hace presente el sacrificio de la Cruz, no se le añade y no lo multiplica.(16) Lo que se repite es su celebración memorial, la « manifestación memorial » (memorialis demonstratio),(17) por la cual el único y definitivo sacrificio redentor de Cristo se actualiza siempre en el tiempo. La naturaleza sacrificial del Misterio eucarístico no puede ser entendida, por tanto, como algo aparte, independiente de la Cruz o con una referencia solamente indirecta al sacrificio del Calvario.
Notemos también que entonces pronunció Jesús estas significativas palabras: HACED ESTO EN CONMEMORAClÓN MÍA. Es decir: HACED ESTO, lo que Yo mismo he hecho y como lo he hecho. Hacedlo en memoria de mis padecimientos y de mi muerte, que renovaréis cuantas veces hagáis esto, hacedlo en memoria de la nueva alianza que he hecho con los hombres, ofreciendo mi sangre en sacrificio...
El sacerdote ahora "en persona de Cristo", al decir: ESTO ES MI CUERPO, hace presente a Cristo sobre el altar. De este modo la santa Misa es un recuerdo vivo del Señor, una conmemoración llena de vida, porque en el momento que celebramos este recuerdo, el Señor se presenta realmente en medio de nosotros, aunque bajo las especies de pan y vino, esto es, en el momento de la consagración, sobre el altar está aquel cuerpo que murió por nosotros en la cruz, aquella sangre que fue derramada en la cruz hasta la última gota por nosotros.


VELAS Y CIRIOS PROTESTANTES:
Ellos dicen que usar velas y cirios es un símbolo pagano,pues las religiones politeístas alumbraban sus templos con velas.


CATOLICOS:
Para nosotros los Católicos, las velas simbolizan a Cristo “Luz del mundo” (Jn 8,12), “Sol de justicia” (Mal 4,1), Jesucristo es la verdadera luz (1 Jn 1,5 y Jn 9,5)
Ya desde el Antiguo Testamento se tenía que era bueno hacer uso de lámparas y velas como se puede ver en las citas como Levítico 24,2-4, es una cita que nos explica por ejemplo la vela o lámpara continua en el sagrario donde está reservado Jesús Sacramentado en los templos católicos:
“Manda a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas para el alumbrado, para hacer arder la lámpara continuamente. Fuera del velo del testimonio, en la tienda de reunión, Aarón las dispondrá para que ardan desde el anochecer hasta la mañana delante del SEÑOR continuamente; será estatuto perpetuo para todas vuestras generaciones. Mantendrá las lámparas en orden en el candelabro de oro puro, continuamente delante del SEÑOR.(Lv 24,2-4)
Ya en el Nuevo testamento encontramos mucho más explicación y citas como Mt 5,14-15:
”Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa”(Mt5,14-15)
El simbolismo de la luz designa igualmente con frecuencia a los Cristianos, “hijos de la luz” (Ef 5,8) “Vosotros sois la luz del mundo…;brille así vuestra luz ante los hombres (Mt 5,14-16). Los cristianos son los “iluminados” ya que con el bautismo han recibido la luz de Cristo (sal 104,2).
La costumbre de encender cirios en las procesiones, y ante las imágenes de Cristo, la Virgen María ,y los Santos es un signo muy antiguo que nos recuerda que Jesús es la luz del mundo y todo el que está en Él comparte esa luz (Jn 12,46); “Yo,la Luz, he venido al mundo para que todo el que crea en Mí no siga en las tinieblas”.
Las velas usadas con devoción nos disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos, nos dice el Catecismo (#1667). La vela sin Sacramentos tiene poco efecto. No las podemos ver como objetos mágicos.
La vela es un símbolo de ofrenda espiritual, de nuestra devoción que continua más allá de nuestra presencia física en el lugar Santo. Por tanto es una expresión de nuestra comunión en el Cuerpo Místico de Cristo, en la comunión de los santos.


SACERDOTES


PROTESTANTES:
Los Sacerdotes fueron quien mataron a Jesús y confunden el Sacerdocio del Antiguo Testamento ( de Aarón y los levitas) con el sacerdocio Católico instituido por Cristo Sacerdote.
Por ello usan frecuentemente citas de Dn capítulos 8 y 10 y del Apocalipsis 17 y 18 para tratar de identificar a la Iglesia Católica y sus Sacerdotes con la Gran Ramera, con la Prostituta de Babilonia, y así los protestantes dicen que los Sacerdotes son enemigos de cristo (Mt 26,57-66)confundiendo al sacerdocio judío con el Cristiano Católico.
CATÓLICOS
El Nuevo Testamento dice que Jesús es nuestro Sumo Sacerdote y que también somos sacerdotes ( 1 Pedro 2),pero la Biblia también presenta otro tipo de sacerdocio distinto, uno de tipo ministerial que no corresponde a todo el pueblo (Ex 28,1ss) lo dice el Apóstol Pedro en (1 Pe 5,1-4) lo dice el Apóstol Pablo en Tt 1,5, el sacerdocio de Cristo es del que participan ahora sus discípulos y serán Sacerdotes para siempre según la orden de Melquisedec (Hb 7,17) este solo puede recibirse por la imposición de manos hecha por uno de los Apóstoles o sus sucesores los Obispos, para ordenar a presbíteros y diáconos como desde entonces la Iglesia primitiva y la actual lo siguen haciendo.(1 Ti 4,14. Hch 14,23, 1 Co 4,1)
Dice el Catecismo en su numeral 1544 Todas las prefiguraciones del sacerdocio de la Antigua Alianza encuentran su cumplimiento en Cristo Jesús, "único [...] mediador entre Dios y los hombres" (1 Tm 2,5). Melquisedec, "sacerdote del Altísimo" (Gn 14,18), es considerado por la Tradición cristiana como una prefiguración del sacerdocio de Cristo, único "Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec" (Hb 5,10; 6,20), "santo, inocente, inmaculado" (Hb 7,26), que, "mediante una sola oblación ha llevado a la perfección para siempre a los santificados" (Hb 10,14), es decir, mediante el único sacrificio de su Cruz.
Y el numeral 1548 dice “En el servicio eclesial del ministro ordenado es Cristo mismo quien está presente a su Iglesia como Cabeza de su cuerpo, Pastor de su rebaño, Sumo Sacerdote del sacrificio redentor, Maestro de la Verdad. Es lo que la Iglesia expresa al decir que el sacerdote, en virtud del sacramento del Orden, actúa in persona Christi Capitis (cf LG 10; 28; SC 33; CD 11; PO 2,6):
«Es al mismo Cristo Jesús, Sacerdote, a cuya sagrada persona representa el ministro. Este, ciertamente, gracias a la consagración sacerdotal recibida se asimila al Sumo Sacerdote y goza de la facultad de actuar por el poder de Cristo mismo (a quien representa) » (Pío XII, enc. Mediator Dei)
«Christus est fons totius sacerdotii: nam sacerdos legalis erat figura Ipsius, sacerdos autem novae legis in persona Ipsius operatur» (Cristo es la fuente de todo sacerdocio, pues el sacerdote de la antigua ley era figura de Él, y el sacerdote de la nueva ley actúa en representación suya) (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae 3, q. 22, a. 4).
Continuaremos con otros temas posteriormente
Dios los bendiga a todos.
Fuentes:
1. http://www.vatican.va/…/hf_jp-ii_enc_20030417_ecclesia_euch…
2.-“No todo el que dice Señor,Señor” P Daniel Gagnon OMI
Ed. Redimir.