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miércoles, 17 de enero de 2018

¿POR QUÉ HAY GÁRGOLAS EN LAS IGLESIAS?



GÁRGOLAS

Las gárgolas no  son más que un sistema para canalizar el agua de lluvia y expulsarla a cierta distancia del edificio para que no dañara la piedra, o el mortero con que se unían los bloques en una construcción. Así en Arquitectura son caños, desagües ,canales sobresalientes donde se vierte el agua de los tejados o de las fuentes Lo normal es que en la espalda de la gárgola se tallase un  canal por el que el agua llegase a la boca, y desde ahí al suelo a la mayor distancia posible, y por eso lo de los largos cuellos. En Egipto los canales se tallaban en las piernas y el agua fluía por un desagüe justo por debajo de la cabeza, pero con el mismo resultado. Con el tiempo las gárgolas se hicieron cada vez más elaboradas, hasta que se convirtieron en símbolos del  personajes míticos y fantásticos y que podían producir figuras quiméricas.
El nombre proviene al parecer del francés gargouille > gargouiller ‘producir un ruido semejante al de un líquido en un tubo’, latín gargărīzo y griego γαργαρίζω ‘hacer gárgaras’), parte sobresaliente de un caño que sirve para evacuar el agua de lluvia de los tejados.
En algunas ciudades  escarpadas, gárgola es una piedra acanalada en medio de la calle que recoge las aguas pluviales y domiciliarias.

El concepto de una proyección decorativa a través de la cual el agua se expulsase del edificio era conocido desde la antigüedad, siendo utilizado por egipcios, griegos, etruscos y romanos.
Mientras que los griegos tenían especial querencia por las cabezas de león, fueron los romanos los que utilizaron estos canalones decorativos con abundancia, tal y como lo demuestran los ejemplares de la ciudad de Pompeya, conservados intactos hasta la actualidad merced a la capa de lava que los cubrió durante la erupción del Vesubio, en el primer siglo de Nuestra Era.

Muchas personas creen que las gárgolas fueron desarrolladas por arquitectos y escultores medievales, con el fin de mostrar al hombre la existencia de un mundo imperfecto y no solo para servir de elementos decorativos en Catedrales y palacios. Las primeras gárgolas recibieron el nombre de Grifos, nombre que hacía alusión a un animal mitológico, que tiene la cabeza de águila y el cuerpo de león. En la mitología griega éste animal figuraba como guardián del Dios Apolo, al cual estaba consagrado, sin embargo, en el campo de la arquitectura, los griegos emplearon a los grifos como figuras decorativas, las cuales eran colocadas en las acróteras de los templos, ya que estos eran los pedestales que remataban los frontispicios de las construcciones.

En la Edad Media, el tema de las gárgolas, dejo de ser únicamente los grifos y paso a convertirse en la creación de figuras quiméricas y de animales, razón por la cual en muchas de las Catedrales góticas, podemos encontrar figuras talladas con las formas de dragones, hombres, gatos, ranas, serpientes e innumerables formas de animales reales y fantásticos. La palabra gárgola se deriva de la palabra francesa gargoille, que significa garganta y eran empleadas originalmente, como desagües para expulsar el agua de la lluvia lejos de los edificios (Catedrales), ya que se pensaba, que si estos seres grotescos podían expulsar el agua, también podrían asustar y ahuyentar a los malos espíritus.

Es importante señalar que el uso de las gárgolas se dio principalmente en el arte Gótico durante el periodo de la Baja Edad Media(S XI- S XV), y es preciso ubicar que las únicas fuentes de cultura y civilización eran precisamente las Iglesias, Catedrales y Monasterios, pues todavía no había Universidades sino que nacieron en este periodo , y la inmensa mayoría de la población en Europa no sabía leer ni escribir, así las imágenes que veían en las Iglesias, los retablos, esculturas, pinturas, vitrales y gárgolas incluidas eran un conjunto en el que las personas podían entender y aprender sobre la fe, la historia y la civilización occidental, que estaba llena de simbología cercana a ellos,pero que no podemos nosotros juzgar con nuestra mentalidad moderna si no tenemos un panorama amplio de esa época.
El arte Gótico (de Godo, usado en forma despectiva inicialmente) fue un arte que busco ser una respuesta o contracorriente al arte Románico, más oscuro y de recogimiento, en cambio el Gótico ensalzaba  lo contrario, luz, color, elevación, expresividad, verticalidad hacia el cielo, quien haya tenido la oportunidad de visitar alguna Catedral Gótica sabrán de lo que hablo, entrar a una de ellas es transponer los umbrales a un mundo colorido de luz ,belleza y sensación de espiritualidad, en mi caso que conozco la Catedral de Colonia en Alemania,  entrar a un espacio en que la luz entra por miríadas multicolores, con esos espacios inmensos hacia el cielo, elevan a Dios, y todo el repujado de esculturas y gárgolas que tiene la Catedral no distrae, ni desorienta contra lo que pudiera pensarse, sino que curiosamente dan un sentido de equilibrio entre la belleza de los Vitrales, de las altas torres, de las cúpulas ,arcos y rosetones, con lo grotesco de las esculturas quiméricas o gárgoles de esas estructuras, ese Arte Gótico es quien nos dio las gárgolas que conocemos, aunque  como se dijo ya en otras culturas existían.
     

Por lo visto fue durante la Edad Media,siglos XII y XII cuando se desarrolló el Arte Gótico, una época en la que la mayoría de los ciudadanos no tenía acceso a la educación, cuando las gárgolas fueron aprovechadas para enviar un mensaje visual. Los constructores de las grandes catedrales querían que la gente entendiera que la Iglesia fuente de luz y conocimiento,  la podía proteger de  los malos espíritus, esto es, que la Catedral era un lugar seguro y debían acudir a ella lo más frecuentemente posible. Como suele suceder en estos casos, las gárgolas tienen una leyenda y hay una en Francia que “explica” su origen, o al menos el de su nombre. Se supone que una especie de dragón, con sus alas y fuego por la boca, aterrorizaba a los viajeros que transitaban por un camino. Un tal San Romano, a la sazón arzobispo de la ciudad, persiguió al monstruo, llamado Gargouille (que proviene del latín gargula, garganta), lo capturó y lo llevó de vuelta a Rouen para quemarlo. Como el cuello y la garganta del tremebundo ser estaban templados por el fuego, no pudo ser quemado, así que San Romano decidió colgarlo de una de las esquinas de la catedral, como advertencia a los malos, muy malos espíritus
¿Y por qué animales y seres fantásticos? Pues porque un ángel con la boca totalmente abierta como si se fuera a tragar un melón tendría un aspecto grotesco, como lo tendría cualquier persona. Y porque la función de la gárgola, al fin y al cabo es la de una cloaca: evacuar el agua con las impurezas arrastradas por la cubierta. Por eso es lógico recurrir a seres no precisamente angelicales y dulces sino más bien todo lo contrario.
Europa está llena de edificaciones góticas con múltiples variaciones locales. El caso de las gárgolas no escapa a esta variedad y no existe un patrón común que sigan todas las gárgolas. Es más, hay catedrales e infinidad de iglesias góticas que no tienen gárgolas. Si los arquitectos no preveían la evacuación de agua mediante gárgolas, simplemente no había gárgolas.

Como ya se ha dicho , muchas gárgolas pluviales están perfectamente labradas con todo lujo de detalles a muchos metros de altura y en zonas invisibles desde la calle. Está claro que ahí no tendrían valor para adoctrinar al pueblo.

Por otra parte, la reforma cisterciense fue de carácter muy limitado y no tuvo apenas repercusión fuera de la propia orden o del ámbito monástico. Algunos especialistas han tratado de definir un estilo cisterciense al margen de las corrientes del románico y del gótico. En cualquier caso lo que se pretendía con esta reforma no era eliminar específicamente a los animales, sino cualquier tipo de ornamentación figurativa, ente otras cosas para no distraer a los monjes, esta reforma no acabó con las representaciones animales en la arquitectura sacra y la prueba más evidente y palmaria son precisamente las gárgolas góticas, muchas de ellas posteriores a lo que se ha venido en llamar "estilo cisterciense". Por no mencionar que hay gárgolas renacentistas, barrocas, etc.

La variedad de las gárgolas es tal que es imposible reducirlas a un programa común o a una determinada simbología concreta. También, como se ha dicho antes, hay gárgolas con formas humanas. Es decir que las hay de todo tipo. Por tanto no se puede decir que sean exclusiva ni siquiera predominantemente grifos. Hay grifos, demonios, hombrecillos deformes, pájaros, leones, caballos y todo lo que a uno se le ocurra.

Tampoco se puede descartar en muchos caso el carácter puramente decorativo de las gárgolas. Se trata de un elemento en el que los escultores daban rienda suelta a su imaginación y a veces aprovechaban para plasmar su sentido del humor creando figuras de cierta comicidad o de aspecto burlón, sin más trascendencia o significado oculto.

Fueron empleadas por la Iglesia Cristiana para enseñar. Es así, como las gárgolas y las figuras grotescas, van a tomar diferentes significados, podían ser vistas como la maldad que se encontraba fuera de las catedrales e iglesias, mientras que por dentro de éstas, era un sitio de encuentro y paz interior, que se encontraba bellamente adornado por vitrales y murales. También podían estar, con el fin de actuar como guardianes de su iglesia, para mantener alejado al mal. Sin embargo, es claro que eran puestas, para recordarle al pueblo, que se encontraban en un mundo imperfecto, en donde se sabía, que aunque Dios estaba presente, el mal nunca estaba lejos.

En resumen. Lo propio es hablar de las gárgolas de un edificio concreto y no de las gárgolas en su conjunto. Porque cada edificio es un mundo y lo que en uno puede tener un sentido en otro puede tener otro.

En las gárgolas hay una extraordinaria variedad de motivos y formas que se extiende por toda Europa de modo que no es posible encerrar esta variedad forzadamente en ningún bestiario ni simbolismo. Hay que estudiarlas en cada edificio concreto para poder encontrarles algún sentido. Y no siempre lo tienen. Ni Fulcanelli ni otros esoteristas les prestaron atención.

Por otra parte, basta repasar las múltiples interpretaciones que han dado a las gárgolas diversos autores (no ocultistas), para darse cuenta de que no hay acuerdo entre los especialistas, precisamente debido a su enorme variedad.

Es cierto que los antiguos estaban más familiarizados con el simbolismo que nosotros. Pero con el simbolismo de su catedral o de las iglesias de su entorno, y no siempre. Los hombres del gótico que iban a misa a la iglesia visigótica, mozárabe, asturiana, carolingia, etc. de su pueblo no tenía porqué comprender el simbolismo de la catedral de Notre Dame de París y según donde vivieran podrían no haber visto una gárgola en su vida. En una misma comarca podían coexistir iglesias prerrománicas, románicas y góticas. Suponer que los antiguos eran perfectos conocedores de todo el simbolismo es mucho suponer.

- Hay gárgolas zoomorfas, antropoformas y de animales fantásticos. Es decir, de todo tipo. Unas están en los bestiarios y otras no. No hay regla fija.

- Hay gárgolas que se pueden interpretar como advertencia, otras como protección del lugar sacro, otras como almas de condenados y avisos de a dónde conducen ciertas conductas o costumbres. Las hay meramente decorativas y jocosas. Unas con sentido positivo y otras negativo, etc. No hay regla fija.

- Las hay en todo tipo de edificios: catedrales, iglesias, conventos, palacios, torres...

- Hay muchas catedrales góticas sin gárgolas. Son elementos muy secundarios que pueden o no existir. El simbolismo más importante está en otra parte.

- Es poco probable la existencia de un código perfectamente conocido por todo el pueblo cuando la pluralidad de estilos en una misma comarca, pueblo o ciudad implicaba la superposición de códigos distintos de épocas distintas. Por ejemplo en Toledo coexisten el gótico del siglo XIII-XIV de la Catedral Primada con el gótico tardío de finales del siglo XV y con el mudéjar tan característico de la ciudad (también presente en S. Juan). Entre la multitud de iglesias medievales de Toledo ¿cuántos gaiteros hay como para que el pueblo pudiera "leerlos" con un significado preciso?

- Es mucho más probable que los códigos los manejaran los maestros -arquitectos, o escultores- Las grandes catedrales, sobre todo las francesas son punto y aparte porque ahí había espacio para decir muchas cosas en niveles muy distintos de inteligibilidad. Una parte nada despreciable de la simbología escapaba al pueblo y no era de universal conocimiento.

- Es fundamental analizar los elementos en el edificio en el que están, para valorarlos en su contexto. Lo que en un edifico significa una cosa en otro puede significar otra.

Al final, la tecnología dio al traste con el arte de las gárgolas. Hacia principios del siglo XVIII, la invención del canalón sustituyó a las gárgolas, y no tanto porque fueran aterradoras, sino porque representaban un peligro para la población cuando se rompían debido a su peso y forma y caían sobre los indefensos transeúntes. A partir de entonces, pocas serían construidas, y las que quedaron, que son muchas, han servido para inspirar cuentos fantasiosos como el Jorobado de Notre Dame y películas.
 Aterradoras o prácticas, las gárgolas están ahí, y son historia.


Bibliografía:

Diccionario Enciclopédico Quillet
Diccionario Enciclopédico Larousse.

Janetta REBOLD BENTON, [i]Saintes Terreurs.
 Les gargouilles dans l'architecture médiévale[/i], Paris, 1999. 
Francisco VIcente CALLE CALLE, Gárgolas de la provincia d Cáceres, 2003; Francisco VIcente CALLE CALLE, Plasencia: "Misterios" en las Catedrales, 2008; Francisco Vicente CALLE CALLE, Las gárgolas de la Catedral de San Antolín de Palencia, , 2008.




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